El plan de Dios (Cristo afirma) "Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" (Una vida completa y con propósito). (San Juan 10:10b)
El hombre es PECADOR y esta SEPARADO de Dios; por lo tanto no puede conocer ni experimentar el amor y el plan de Dios para su vida..
El hombre es pecador "Por cuanto todos pecaron, y están destituÃdos de la gloria de Dios." (Romanos 3:23).
El hombre fue creado para tener comunión con Dios, pero debido a su terca voluntad egoista, escogió su propio camino y su relación con Dios se interrumpió. Esta voluntad egoista caracterizada por una actitud de rebelión activa ó indiferencia pasiva, es evidencia de lo que la Biblia llama pecado.
El hombre esta separado de Dios "Porque la paga del pecado es muerte..." [o sea separación espiritual de Dios.] (Romanos 6:23)
Dios es santo y el hombre pecador. Un gran abismo los separa. El hombre está tratando continuamente de alcanzar a Dios y la vida en abundancia, y cruzar este abismo de separación mediante sus propios esfuerzos: la religión; la moral; la filosofia; las buenas obras; etc.
La tercera ley nos da la única solución a este problema...
Â
3. TERCERA LEY
Jesucristo es la UNICA provisión de Dios para el pecador. Solo en el puede usted conocer y experimentar el amor y el plan de Dios para su vida.
El Murió en Nuestro Lugar "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Romanos 5:8).
Es el Unico Camino "Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por MÃ" (San Juan 14:6)
Dios ha cruzado el abismo que nos separa de El al enviar a su Hijo, Jesucristo, a morir en la cruz en nuestro lugar.
No es suficiente conocer estas tres leyes y aun aceptarlas intelectualmente
Â
4. CUARTA LEY
Debemos individualmente RECIBIR a Jesucristo como Señor y Salvador para poder conocer y experimentar el amor y el plan de Dios para nuestras vidas.
Debemos Recibir a Cristo "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dió potestad de ser hechos hijos de Dios" (San Juan 1:12)
Señor Jesucristo: Gracias porque me amas y entiendo que te necesito. Te abro la puerta de mi vida y te recibo como mi Señor y Salvador. Ocupa el trono de mi vida. Hazme la persona que tu quieres que sea. Gracias por perdonar mis pecados. Gracias por haber entrado en mi vida y por escuchar mi oración según tu promesa.
¿Expresa esta oración el deseo de su corazón? Si lo expresa, haga esta oración ahora mismo, y Cristo entrará a su vida según Su promesa.
¿Oraste esta oración? Si es asÃ, avÃsanos para alegrarnos contigo y para orar por ti.